Empieza por el atasco
Durante una semana, anota dónde se acumula trabajo: consultas sin responder, datos que alguien copia o informes que llegan tarde. Habla con quien hace la tarea. Una herramienta no arregla por sí sola un proceso que nadie tiene claro.
Pon una medida sobre la mesa
Cuenta cuánto tarda hoy el proceso, cuántas veces se repite y qué errores aparecen. Esos datos te permitirán comparar una prueba con la situación inicial. Elige una medida sencilla y una persona responsable de revisarla.
Haz una prueba acotada
Selecciona un proceso, un equipo y un conjunto de datos representativo. Incluye casos difíciles y define cuándo debe intervenir una persona. La preparación sirve para valorar el proyecto aunque la ayuda pública todavía no tenga condiciones definitivas.
Los ejemplos son orientativos y no implican que un proyecto sea subvencionable. La financiación depende de las bases y de la convocatoria aplicable.
Para seguir explorando
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